Diario de una VIP Maiden: Compañera de viaje

Compañera de viaje y voluntariado.

Hoy compartiremos un testimonio diferente sobre como una cortesana fue compañera de viaje y voluntaria en Kenia. Durante años VIP Maidens ha ofrecido el servicio de acompañantes de lujo. Entre nuestra filosofía hay varios aspectos que nos hacen diferentes de un sector saturado.

VIP Maidens va más allá del acompañamiento de lujo y una Girlfriend Experience, se trata de compañia de calidad, personas reales con una calidad humana que cualquiera podría admirar.

En esta oportunidad Azucena nos cuenta de su experiencia como compañera de viaje y voluntariado en Kenia con un socio de El Círculo privado de acompañantes de lujo.

Me encontraba en Madrid, faltaban apenas 10 minutos para coger un vuelo a lo que sería uno de los viajes más excitantes que cualquier persona podría hacer. Esta vez se trataba de un viaje a Kenia con uno de los socios de El Círculo privado de VIP Maidens.

No era un viaje como cualquier otro, era un viaje en donde el único lujo que nos permitiremos sería compartir el día a día con niños y familias durante nuestra estadía en Kenia.

Javier era un socio que me contactó en un par de ocasiones a través de VIP Maidens. En esta oportunidad era para ser su compañera de viaje y hacer un voluntariado, el motivo del viaje a Kenia era por placer. Era su cumpleaños número 40 y quiso celebrarlo de una forma totalmente única en un destino que significaba mucho para él.

Hizo un voluntariado de 1 año en Kenia prestando sus servicios como profesional, los momentos, las historias, las amigos y toda la experiencia de vida que ganó durante ese año Kenia, impactaron tanto en él que decidió hacer un voluntariado de una semana por su cumpleaños.

Particularmente, el voluntariado ha sido algo con lo que he estado familiarizada pero a nivel local y la oportunidad de hacer un voluntariado con la compañía de una increíble e interesante persona, resultaba aún más gratificante.

El día 1 de mi experiencia como compañera de viaje en Kenia comenzó con la llegada del coordinador local quien nos recogió y nos acompañó a la casa dónde seríamos alojados junto a otros voluntarios.

En el alojamiento tendríamos incluidas las tres comidas diarias de lunes a viernes, y dos comidas diarias los sábados y domingos. No necesitábamos más.

Trabajamos en diferentes departamentos y pudimos aprender de todos y cada uno de las personas que estuvieron involucrada en la experiencia. Estuvimos realizando las tareas cotidianas del voluntariado; como la enseñanza de idiomas, cuidado de niños e incluso construcción.

Fui compañera de viaje, fui su acompañante, confidente y amiga durante esa semana. Al día de hoy Javier y yo seguimos estando en contacto, aún recordando con cariño esa semana.